[REVIEW] Un Bocao a México con Cerveza Modelo

Finalmente se me cumplió mi sueño de viajar junto a Cerveza Modelo y a un grupo de mis seguidores a descubrir la magia gastronómica mexicana. Para los que no se me siguen en mi Instagram (@bocao) les cuento que junto a mis amigos de Cerveza Modelo, realizamos un concurso especial para llevarnos a 3 personas más sus acompañantes a recorrer  Ciudad de México y buscar los mejores tacos de la calle, probar nuevos restaurantes reconocidos y pasear por sus lugares icónicos e imperdibles. 

Escogimos México por varias razones: primero es un destino vibrante, con mucha cultura y diversidad culinaria y segundo y no menos importante, es el país que vio nacer a la Cerveza Modelo. Para nosotros tenía total sentido que hiciéramos esta ruta gastronómica acompañados siempre de una buena cerveza y además aprovechar y conocer nuevos lugares y personas.

En este artículo les dejo un breve resumen de lo que fue nuestra experiencia Un Bocao a México Con Cerveza Modelo.

Una vez llegamos al Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México, nos recibieron nuestros amigos de Cerveza Modelo con unos mariachis y unas cervezas bien frías para comenzar a calentar motores (si quieren ver más de este momento, pueden ver el Highlight “México” en mi perfil de Instagram).

Ese mismo día aprovechamos de conocer el restaurante Porfirio’s que quedaba muy cerca del hotel dónde nos estábamos alojando y pudimos llegar caminando. Para este restaurante y cualquier restaurante en Ciudad de México, recomiendo que hagan reservaciones con anticipación. Esta ciudad es la quinta más poblada del mundo (20 millones de habitantes aproximadamente) por lo que es muy probable que si llegas a un restaurante sin reservación no logres conseguir una mesa, y más aún si estás en un grupo numeroso, como era mi caso.

La comida en Porfirio’s es, así mismo como ellos dicen, “de la calle a tu mesa". Mezclan lo mejor entre la clásica gastronomía mexicana y los platos más representativos del país dándole su toque propio, por tanto ofrecen un plato auténtico pero con personalidad que hará que sin duda quieras volver. Un claro ejemplo de esto, es la forma en la que presentan sus platos. Es el caso de los famosos churros de Porfirio’s, que los presentan sobre un carrito de comida de una forma muy creativa. Al igual que los tamales, que se presentan sobre una trajinara de Xochimilco (más adelante les contaré sobre este destino).

Foto tomada de la página oficial de Porfirio's

Foto tomada de la página oficial de Porfirio's

Comimos muy bien en este restaurante y lo recomiendo totalmente. Probamos los esquites, los tamales, el guacamole con chapulines, el suculento rib eye que te terminan de cocinar en la mesa y el postre fue un delicioso helado presentado en un carrito clásico de helado. ¡Una chulería!

Foto tomada de la página oficial de Porfirio's

Esa misma noche conocimos el restaurante Sud 777 que ocupa la posición número 16 en los 50 Mejores Restaurantes de Latinoamérica y la posición número 3 en los mejores restaurantes de México. Probamos su menú de degustación y quedamos gratamente sorprendidos con la frescura de sus ingredientes. Según conocimos, este restaurante va cambiando su menú de degustación en función a los ingredientes de temporada que además cosechan ellos en su propio huerto, esto hace que todos lo que comas sea de muy buena calidad y frescura. Por supuesto acompañamos el menú de degustación con Cerveza Modelo y disfrutamos una noche diferente en su ambiente relajado con excelente decoración.

Al segundo día de nuestra llegada a México nos levantamos temprano para ir a Xochimilco, que en náhuatl (lengua indígena mexicana) significa “lugar de la sementera florida” o “campo de flores, que se caracteriza por una serie de canales de agua que navegas a bordo de una colorida embarcación llamada trajinera.

Me encantó la atmósfera que se crea en ese lugar: en estas mismas embarcaciones se pasean los mariachis que tocan los clásicos mexicanos por 150 pesos mexicanos, hay también bares flotantes para comprar cerveza, micheladas, mezcal, tequila e incluso tacos. El trayecto dura aproximadamente hora y media y es una manera diferente de pasar la mañana y de conocer este lindo lugar. 

Es una experiencia que les recomiendo con los ojos cerrados cuando decidan visitar la Ciudad de México.

Luego de visitar Xochimilco, fuimos a conocer el centro histórico de la Ciudad de México, que es una parada obligatoria en la agenda para poder conocer y conectarse con la historia de este país, pero antes hicimos una reserva en el restaurante Azul Histórico para almorzar y seguir.

Este restaurante es reconocido, porque su propuesta gastronómica se basa en el desarrollo y descubrimiento de moles y platillos típicos de la gastronomía local. Probamos sus panuchos de cochinita pibil y el guacamole con chicharrones.

Su patio y las señoras preparando tortillas en la entrada te enamoran y la primera impresión que tienes al llegar es de que vas a comer bueno, y así mismo fue. Anótenlo en su lista, si van a estar por la zona del Zócalo en su próxima visita por Ciudad de México.  

La noche de este segundo día era “noche libre”, es decir no teníamos nada agendado en el itinerario con la intención de que cada quien pudiera armar su plan y salir a pasear o quedarse descansando en el hotel. Yo me fui a caminar por la zona donde nos estábamos hospedando y visité un restaurante clásico cuando se visita la Ciudad de México que se llama La Única y les voy a decir algo con total honestidad, las mejores tostadas de atún creo que las tiene este restaurante. El ambiente esa noche estaba bastante bueno en su segundo piso así que se los recomiendo como un plan para los fines de semana.

Nuestro tercer día comenzó con una mañana libre para recorrer la ciudad según nuestros intereses. Yo aproveché de conocer la Colonia Roma y a continuación les cuento un poco de mis impresiones.

La Colonia Roma es algo así como el barrio de los artistas y bohemios de Ciudad de México, y allí caminado y buscado tiendas vintage me topé con este cafecito, que también tiene una panadería llamado Forte. Muy rico su café y se pone mejor si te sientas afuera para disfrutarlo con clima que ofrece la capital mexicana.

Mientras caminaba me daba cuenta que la magia de la gastronomía en México se encuentra en los puestos de la calle, aunque hay taquerías y restaurantes muy ricos, la oferta de sus calles es magnífica. 

Pararte, escucharlos pedir su orden y combinaciones y dejarte sorprender por lo simple, diferente y sabroso de su comida hace que uno se enamore . Si andan de paseo por la Roma Norte, por la calle Colima, pregunten por el puesto de Jenny que vende unas quesadillas y gorditas mortales . No le tengan miedo al “picante”, donde se detengan, pregunten por la salsa de su nivel de picante aceptable, pero jamás se coman un taco o una quesadilla sin salsa, en sus salsas se encuentra la personalidad de cada Bocao. 

Otro sitio que conocí mientras recorría las calles de Ciudad de México fue este llamado El Auténtico Pato Manila una propuesta gastronómica en la que se fusionan dos cocinas: la taquería tradicional mexicana y el street food oriental.

Un lugar increíble para comer carne de pato con un menú pequeño y precios accesibles para que la gente se atreva a probar el sabor de la carne de pato.

Los tacos estrella de la casa son: los tacos Manila que con más estilo mexicanos pues están hechos con tortilla de maíz, frijolitos negros, espazote fresco y pato horneado. El otro es más sencillo pero igual de bueno, taco Kim pato horneado con miel y especias orientales, salsas hoisin y de ostión ahumado, pepinillo y cebollín sobre una tortilla de harina hecha a mano que sustituye a la crepa de arroz con que normalmente se encuentra en Beijing. (No dejen de probar su salsa de tamarindo). Tiene dos sucursales una en Condesa y la otra en la Roma. 

Para cerrar con broche de oro este tercer día en México, fuimos a conocer el famoso restaurante Pujol. Es el restaurante número 3 en el ranking de los 50 Mejores Restaurantes de Latinoamérica y el número 1 de México. Probamos su menú de degustación que cuenta con 7 tiempos. Normalmente este menú de degustación tiene 2 tipos: el de “Maíz” y el de “Mar”, pero en esta oportunidad nos prepararon una fusión de ambos menús y probamos lo mejor de los dos mundos. 

En un restaurante como Pujol, por defecto sabes que la comida será exquisita, que cuidarán la presentación, los sabores y las texturas. Pero lo que realmente te cautiva en este restaurante, es el impecable servicio y su ambiente. En Pujol nada es accidental y su ambiente minimalista está perfectamente conectado con la presentación de los platos para que en conjunto formen una experiencia inolvidable. Uno de mis platos favoritos del menú fue el pulpo con chintextle y escabeche de zanahoria.

Foto tomada de la página oficial de Pujol

Nos trasladamos a Coyoacán, que en náhuatl significa “tierra de coyotes”, para conocer un sitio muy especial.

Dedicar dos horas de tu agenda cuando andes por Ciudad de México para ir a la casa de Frida y Diego o museo de La Casa Azul que se encuentra en Coyoacán, es un paseo muy especial que vale la pena organizar. Te recomiendo conseguir las entradas en línea o con tu agencia de viajes, de lo contrario puede que te sorprenda la fila de personas en espera para entrar. 

Mi recomendación es que antes de ir al museo vean su película en Netflix, para que puedan conectarse con el verdadero personaje de Frida Kahlo. Ir a su casa y ver la exposición de sus vestidos, corsés, muletas, los elementos que aún quedan, su cama con el espejo, pudiera reflejar una vida trágica de esta artista. Sin embargo, en su película me pareció que fue una mujer que sufrió, sí, pero también me dejó una Frida fuerte, vulnerable, un ser humano libre, real, sensible, lleno de vida y muy adelantada para su época.

Es por esta razón que en estos tiempos vemos a Frida Kahlo como un ícono latinoamericano que se está utilizando para llevar el mensaje del no maltrato a la mujer Ni Una Más, el cual apoyo.

Así que definitivamente tienen que conocer este mágico lugar y dejarse sorprender por los colores y por su energía.

Esa noche, luego de regresar de Coyoacán, tuvimos una cena en un restaurante que sí o sí hay que visitar cuando vas a Ciudad de México.

Mientras preparaba el itinerario del viaje, quise incluir un chin de cada rincón de México y buscando opciones de cocina de mar nos aventuramos a conocer Entremar, que es un restaurante tradicional y reconocido por este tipo de gastronomía.

Salimos muy satisfechos con su comida y el servicio. Arrancamos con sus tostadas de atún y los tacos de pescado al pastor y terminamos disfrutando de su pescado a la talla, que básicamente es un pescado a la braza bañado con salsas de chile rojo y perejil que se acompaña con frijoles refritos y tortillas hechas a mano al momento.

Nuestro último día de estadía en Ciudad de México decidimos hacer un plan diferente y del cual no me arrepiento de haber vivido. Sin duda volvería a madrugar una y mil veces para tener el privilegio de ver el sol levantarse desde la canasta de un globo ¡Wao! De esos momentos que se quedan para toda la vida en tu memoria.

Así lo resumo porque no hay palabras que pueda usar para poderles transmitir mi emoción por aventurarme con este grupo de amigos a pasear en globo por las Pirámides de Teotihuacán. 

En Volar En Globo podrán encontrar toda la información y precios para que puedan planificar este increíble paseo.

Luego del paseo en globo, recorrimos las Pirámides a pie y conocimos un poco sobre su historia y conectamos con la energía de los aztecas. Al finalizar el recorrido por supuesto nos refrescamos con una Cerveza Modelo bien fría.

De verdad me despedí contento de México lindo y toda su magia. Les confieso que este fue un viaje muy especial para mi, pues aunque fue la primera vez que viajo con seguidores, la pasamos increíble, conectamos mucho entre todos, comenzamos como un grupo de personas con la idea de ir a un viaje a Ciudad de México y terminó como un gran grupo de amigos . Disfruté cada parte de la agenda, incluso los momentos libres que diseñamos, los restaurantes, la comida de calle, los paseos y particularmente disfruté haberlos conocido.

¡Gracias a Cerveza Modelo por ser cómplice de esta gran experiencia y espero que sea la primera de muchas!


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